Género: Death Metal Melódico, Metal Sinfónico
Tras cruzar la barrera de los 10 años, los italianos Genus Ordinis Dei han encontrado el momento ideal para lanzar un álbum que captura a la perfección la fuerza que transmiten en vivo. Grabado durante su gira europea de 2024, Eternal Live es un disco que, si bien no cumple con la duración de un concierto completo, nos deja un registro innegable y puro de la ejecución de estos temas. Optando por dejar intactos los detalles y pequeños errores propios de un directo, la agrupación entrega un material que se valora por su absoluta fidelidad sonora.
El testimonio crudo de una década
Aeternus
Aeternus abre el telón y no podía ser para menos, siendo uno de los principales tracks de su último trabajo. Es un corte lleno de la fuerza que se necesita para dar atmósfera al concierto, arrancando con una entrada contundente al estilo Gojira que, a lo largo de los minutos, se desmarca con su distintiva influencia melódica y sinfónica. La impecable interacción del vocalista con el público y la fuerte proyección de su voz son claves para lograr una entrada destacable, estableciendo desde el primer segundo un nivel inmersivo que figura entre lo más sólido de toda la grabación.
Puntuación: 8.8
Edict
Edict como segunda pista, nos da fe de que el ambiente ya está completamente preparado para una nueva descarga de adrenalina. Para cumplir de buena forma con esta tarea, no se podía usar una pista que abarcara mejor todo lo que la banda tiene para ofrecer. Entre melodías y sinfonías, hace despliegue, a su propio ritmo, de un Death Metal imponente que incluye toques técnicos de progresiones y disonancias. Son precisamente estas complejas estructuras compositivas las que le otorgan una identidad inconfundible a la agrupación italiana.
Puntuación: 8.5
Changing Star
Continuando con Changing Star, se nos ofrece un abanico de melodías y coros que están profundamente cargados de sentimiento. Al añadir a esta fórmula emocional un desborde de brutalidad muy bien medido, logran que la intensa conexión formada con el público no se pierda en ningún momento, resultando ser un puente perfecto entre la fiereza de los guturales y las texturas envolventes de su estilo sinfónico.
Puntuación: 8.3
Genesis
El repertorio sigue adelante con Genesis, otro de los cortes extraídos de su más reciente trabajo discográfico. Se trata de un tema bastante sencillo que, aunque no añade nada nuevo a lo que ya hemos escuchado en este directo, no está nada mal y funciona perfectamente como una extensión natural del setlist. Sin embargo, en el contexto de un concierto más breve por su posición como banda soporte, más adelante pesa el hecho de no haber aprovechado este valioso espacio para incluir otro tema de su catálogo que resultara mucho más relevante o explosivo.
Puntuación: 7.3
Hail And Kill (Manowar cover)
Hacerle frente a un himno tan icónico del Heavy Metal no es tarea sencilla, y la inclusión de Hail and Kill de Manowar ya es digno de aplaudir, representando una apuesta bastante atrevida dentro del repertorio. Si bien este cover le inyecta una dosis de energía diferente al directo y funciona como un claro homenaje, esta versión se queda algo corta a la hora de igualar la inmensa contundencia que los italianos sí logran con sus composiciones propias. Sin embargo, no deja de ser un segmento de desahogo disfrutable que aporta variedad a la presentación justo antes de adentrarse en la teatralidad de la recta final del disco.
Puntuación: 7.6
Eternal Cycle (feat. Ambre Vourvahis)
En Eternal Cycle el escenario da un giro importante, ya que hace su aparición Ambre Vourvahis, la talentosa cantante de Xandria. Este corte, que reimagina conceptualmente el mito de Perséfone y Hades, fusiona la contundencia de la banda con una narrativa atrapante. La participación de la vocalista franco-griega aporta matices llenos de sentimiento que dotan de una dimensión épica al eterno ciclo que relata la canción, elevando enormemente la teatralidad del directo.
Puntuación: 8.9
Salem (feat. Ambre Vourvahis)
Manteniendo a la artista invitada sobre las tablas, Salem estalla con una energía arrolladora. El mayor atractivo de este tema recae en la ejecución de un solo de guitarra que, al ser tocado en directo, logra proyectar con mucha mayor fuerza toda la intensidad de la grabación original de estudio. La química que se genera entre la crudeza instrumental y el contraste de las voces convierte este fragmento en uno de los puntos culminantes de la noche.
Puntuación: 8.7
Fire
El final definitivo del álbum llega con Fire, un corte que indudablemente tiene el carácter necesario para hacer las veces de cierre. Tratándose de uno de sus movimientos musicales más clásicos, despide la noche con un toque de solemnidad familiar para los seguidores. No obstante, su propia cadencia le baja un poco la intensidad al espectáculo, relajando ligeramente la adrenalina que se venía construyendo para el oyente. Aun así, sella de forma muy firme un material en vivo que brilla, sobre todo, por presentarse sin filtros.
Puntuación: 8.4
Valoración: 8.3 / 10
En definitiva, Eternal Live se erige como una digna celebración de la primera década en la carrera de Genus Ordinis Dei, capturando la esencia más pura y sin filtros de la banda. Aunque su formato reducido nos deja con ganas de un repertorio mucho más extenso y ciertas elecciones en el setlist, como el ritmo del cierre, provocan ligeros altibajos en la intensidad final. El disco triunfa al transmitir la arrolladora energía que los italianos descargan sobre el escenario. La impecable fusión entre la brutalidad del Death Metal y la elegancia de sus arreglos sinfónicos, coronada por la teatralidad que aporta la colaboración de Ambre Vourvahis, consolidan a este álbum como un registro fiel a su trayectoria. Es, sin duda, una recompensa inmejorable para sus seguidores y una demostración fehaciente del imponente poderío en directo que caracteriza a la agrupación.
Jorge Leonardo Rojas
Foto: Mattia Gianelli