Corresponsales Del Metal
Ser corresponsal en cualquier medio de comunicación resulta siempre un riesgo a correr y a su vez una vivencia muy productiva. Es sencillo, sí; tomar fotografías, hacer entrevistas o reseñas, puedes ser periodista o un aficionado más, pero el resultado es el que da valor a tu trabajo. El detalle llamativo está en esa palabra de 6 letras “riesgo”. Esto aplica a todos los medios, pero cuando se trata de cubrir eventos como los que respecta a alonzo.test/legado/, también se vuelve algo diferente, pues nuestro trabajo no consiste en ir a bodas, inauguraciones de centros comerciales o campos de batalla claro está, pero lo que puede pasar uno de nosotros antes, durante y/o después de un pequeño toque o mega concierto, es digno de considerar y por nuestra parte de buscar al máximo la prevención.
Increíblemente todo comienza desde el momento en que salimos de nuestras casas, porque salir con una cámara digital independientemente de lo sencilla que sea ya significa que te expones a que alguien pretenda robártela así que hay que hacer lo posible para que pase de ser percibida y cuando es profesional todavía más; esto aplica también si se lleva consigo un grabador u otros objetos de alto valor monetario. Si eres una chica, sobran las palabras para las cuales explicar que por ejemplo irte a un concierto de Kreator (por ejemplo) en mini falda no es buena idea, y si vas a entrevistar a una banda mucho menos, pues si posteriormente se presta a confusiones tu actitud o seriedad como profesional, las consecuencias serian innumerables.
No quiero decir con esto que en el mundo del metal este poblado por delincuencia o malas intenciones, si no que siendo nuestro trabajo una labor tan delicada y exigente al momento de dirigirnos incluso a comprar el periódico debemos cuidarnos, más vale prevenir que lamentar.
Por experiencia propia considero que como mujeres podemos ser independientes, responsables y maduras pero eso no debe impedir el hecho de ir acompañadas a estos eventos, así sea solamente para tener alguien con quien volver a casa; porque en casos como el de su servidora, diré que de no haber estado acompañada durante una madrugada reciente, pudieron hacer más que quitarme mis pertenencias personales camino a casa.
Por lo general, todo evento de este tipo termina de noche, la mayoría ya de madrugada, y si no se anda en carro propio los riesgos se multiplican, hay quienes solo pasan sustos, pero sabemos cómo está la situación de este país, y por quitarte la más sencilla de las cámaras o el celular más viejo que cargues pueden herirte o quitarte la vida. Debemos analizar bien a donde nos dirigimos y con cual medio de transporte; es nuestro trabajo, llevamos una responsabilidad y el fruto de nuestro trabajo dentro de la cartera, el bolso o el bolsillo, pero sigue siendo nuestro trabajo, y por más que conozcamos el camino de regreso siempre podríamos sorprendernos.
La inseguridad no solo atenta contra nuestras labores, también contra cualquier mortal que camine en calles solitarias o poco iluminadas de nuestro país, triste, lo sé pero también cierto. Y a ella, se suman los factores que implican el aumento de las posibilidades a ser víctima de ella.
Es decir, sumemos todos los elementos: cámaras, grabadoras, celulares, andar a pie o en transporte público a altas horas de la noche, andar en solitario, etc.…ya con solo llevar los primeros objetos contigo estas advertido que así como puede que no te suceda nada, puede ser tu día de “ni tan buena suerte” y pasar una terrible experiencia; sin embargo, nosotros, como corresponsales, asumimos esas posibilidades y las retamos para darle a nuestra audiencia lo que quieren ver, leer y conocer; para plasmar en fotografías o en textos, vivencias únicas y apoyar al talento nacional e internacional.