Un Integrante Menos en la Banda... ¿Y Ahora?

Si bien los ensayos, composiciones, conciertos y giras, son el lado más común y llamativo cuando pensamos en una banda musical; hay una constante que forma parte del día a día de esta labor, y aun cuando lo ideal es que la formación original se mantenga hasta el final, existen los cambios, sustituciones y/o retiros de integrantes de muchas bandas, que para bien o para mal, dejan marca en su biografía y sonido.

Muchos como fanáticos, al enterarse que alguno de los integrantes de su banda favorita decide retirarse, creen que es el fin de la banda, o que al contrario, seguro lo hace para iniciar un proyecto como solista o con ideas más frescas e incluso totalmente diferentes; y no podemos dejar de un lado el popular "resentimiento" hacia su sustituto inmediato. Ejemplos tengo muchos: en orden cronológico podemos hablar de la polémica generada por la noticia de Mike Portnoy dejando Dream Theater, la incorporación de Anette Olzon a Nightwish para ocupar el antiguo puesto de Tarja Turunen, o quienes denominan el cambio de 360° que dio Black Sabbath al comparar a DIO (QEPD) con Ozzy Osbourne....esto sólo por una muestra....

Pero esta no es una situación que sólo ocurre con bandas de gran trayectoria finlandesas, americanas o inglesas, también sucede acá en nuestro país, donde desde aquellos proyectos que sólo quedan como un recuerdo hasta las bandas que llevan 10, 15 o más años en la movida han tenido por X o por Y, que transformar sus integrantes, hacer pausas mientras buscan sustitutos, que se desintegran y se vuelven a juntar, o que sin la más mínima sospecha, de la noche a la mañana cambian de baterista, guitarrista, etc y sueltan la sorpresa en un evento. Hay otras que incluso han retrasado la salida de discos, demos o giras por algún incidente que les dejan sin una de las piezas de ese rompecabezas llamado banda.

Ciertamente, todos los días salen los anuncios en redes sociales donde indiferentemente del género musical o la región a la que pertenezcan, indicando "se busca (vocalista, guitarrista, bajista, baterista...) con influencias (.....) para más información comunicarse por acá"; y este hecho tiene tantas implicaciones como personas en el mundo. Ya mencionamos la reacción positiva o negativa del público, pero tambien está el nivel de complejidad que tiene conseguir candidatos adecuados a los requerimientos de la banda, tanto en estilo musical como conocimientos del instrumento que le corresponda, creatividad, y el feeling con el resto de los integrantes (sin hablar de la disponibilidad de tiempo y/o equipos necesarios).

Mi punto es, que aún cuando se supera la larga o corta espera para conseguir un nuevo integrante, las bandas asumen un gran reto que es el del acoplamiento y posibles transformaciones de su sonido o tendencias las cuales pueden variar también en tiempo, pero de una manera u otra suceden, algunas hasta eligen re-adaptar su alineación de forma que alguno de sus propios integrantes ocupe temporalmente ese puesto vacío, o contar con suplentes temporales.

La buena noticia, es que casi siempre es para bien, y a la final muchas de estas decisiones terminan convertidas en oportunidades, y en aquellas que no, el paso del tiempo será quien determine la repetición del ciclo o la evolución de lo que temporalmente algunos puedan considerar una debilidad. Sea cual sea el hecho, lo importante es mantener el trabajo en equipo y dar buenos resultados, pues del apuro sólo queda el cansancio, en cambio el trabajo duro siempre da sus frutos, independientemente de si la espera sea de 1 mes o de un año.

Como fanáticos a veces es difícil de asumir, pero si nos cuesta adaptarnos a nosotros, imaginen cómo se sienten las bandas entre la intriga de quedarse sin uno de sus integrantes y el cambio para disminuir las comparaciones con el personaje anterior y la evolución para convertirse en una hermandad sólida, duradera y con material satisfactorio tanto para ellos como para nosotros...

Zoar Jiménez