La controversia alrededor de Cradle of Filth se intensificó el 30 de septiembre de 2025, cuando seis exintegrantes presentaron en Estados Unidos una demanda contra Dani Filth, la banda y su equipo de management. Los firmantes Zoë Marie Federoff, Marek “Ashok” Smerda, Lindsay Schoolcraft, Richard Shaw, Paul Allender y Sasha Baxter acusan al grupo de usar su imagen sin permiso, negar regalías y mantener prácticas laborales abusivas durante sus etapas dentro de la formación.
El documento legal señala que, tras la salida de estos músicos, la banda habría continuado comercializando merchandising, vinilos, ediciones especiales, material audiovisual y promociones con sus rostros, sin autorización ni compensación económica. También se denuncian bajos pagos por giras, incumplimiento de acuerdos contractuales y un ambiente de trabajo que varios de ellos describen como “tóxico” y “manipulador”.
El caso tomó más fuerza el 20 de noviembre de 2025, cuando la demanda fue ampliada con nuevos detalles, incluyendo reclamos por derechos de autor, destrucción de equipo, uso indebido de composiciones y presunta difamación hacia algunos de los exmiembros.
Dani Filth respondió públicamente tras la divulgación de la querella, negando categóricamente las acusaciones y afirmando que la banda posee registros financieros y contractuales que contradicen los señalamientos. También declaró que no debatirá el tema en redes sociales y que el proceso seguirá estrictamente el cauce legal.
Por el momento, la situación continúa en manos de la corte, sin anuncios de acuerdos, negociaciones o declaraciones adicionales por parte de los demandantes. El conflicto abre un nuevo capítulo en la historia de la banda, que encara uno de sus desafíos legales más grandes hasta la fecha.
Foto: Andreas Lawen